Incendios en el noreste de la Argentina

Los incendios no son algo extraño para nuestro país. Después de un 2020 que se ubicó como el año con más focos activos de incendio en Argentina desde 2001, según el Instituto Nacional de Pesquisas Espaciais de Brasil (INPE), este año mantiene la preocupación sobre las llamas.

El 95% de los incendios forestales son producidos por la mano del hombre, siendo dentro de estos los principales escenarios fogatas y colillas de cigarrillos mal apagadas, el abandono de tierras, la preparación de áreas de pastoreo con fuego. Los factores climáticos como la falta de precipitaciones, las temperaturas elevadas, el bajo porcentaje de humedad, las heladas constantes y los vientos fuertes inciden en su propagación. Por eso, debemos ser muy cautos y especialmente cuando se dan estas condiciones, para evitar que los incendios se propaguen.

Varios días con elevadas temperaturas en torno a los 40°C, muy baja humedad ambiente, vientos con ráfagas, y sobre todo una larga y marcada sequía por meses, son el marco meteorológico que atraviesa el norte argentino, bajo alerta por los múltiples focos de incendios forestales activos en el norte de nuestro país, que lamentablemente no dan tregua.

Desde el primero de enero hasta el 12 de diciembre del año 2020 se han visto afectadas 1.151.931 hectáreas en provincias de nuestro país por incendios reportados. En el 2021, desde el primero de enero hasta el 3 de febrero han sido afectadas 26.157 hectáreas. Sin dudas esta cifra seguirá subiendo a medida que el año continúe avanzando.

Los incendios forestales que se desarrollan desde hace meses, tienen un punto crítico en algunas provincias. Según el último reporte al redactar este informe, el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), indica que las provincias de Jujuy, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, La Rioja y Catamarca, mantienen focos activos. Una de las provincias más afectada es Misiones, allí se informaron cuatro focos activos en: San Pedro, Profundidad, San Ignacio y Aristóbulo del Valle.

La situacion del Delta

La región del Delta del río Paraná abarca una superficie aproximada de 17.500 km2 y se extiende a lo largo de tres provincias, Buenos Aires, Entre Ríos y Santa Fe. Es una zona de gran interés ecológico y biogeográfico, donde predominan los ecosistemas de humedal.

Entre sus principales servicios se encuentran la regulación de inundaciones, la depuración de agua, la retención de sedimentos, carbono y xenobióticos, la formación de suelos y la provisión de alimentos, maderas y fibras.

En las islas del Delta se produce desde hace años un fenómeno conocido como pampeanización, esto es, el traslado a estos humedales de una serie de actividades productivas propias del bioma de pampa húmeda. Como parte de este fenómeno de pampeanización, todos los años, a la salida del invierno, y en menor medida en épocas otoñales, el delta sufre quemas intencionales de pastizales con diferentes grados de intensidad.

En abril de 2008, ocurrió un número inusitado de focos de incendio simultáneos, lo que llegó a comprometer más de 170.000 hectáreas. En el transcurso de 2020, en el contexto de una bajante histórica del río Paraná, que generó mayor cantidad de suelos secos en el humedal, se registraron más de 8000 focos de incendio, la mayor cantidad en los últimos nueve años, exponiendo, otra vez, la persistencia de este grave problema socioambiental.

Debido a estos sucesos, se impulsó la reactivación del Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná (PIECAS), un acuerdo interjurisdiccional rubricado entre las provincias de Entre Ríos, Buenos Aires y Santa Fe, junto con el Estado nacional, que se encontraba, desde hace algunos años, virtualmente paralizado. Esta iniciativa consiste en establecer nodos de una red de áreas protegidas en diferentes puntos del delta, para fortalecer la presencia institucional y operativa en el territorio,e irradiar protección sobre el humedal.

El territorio abarcado por PIECAS cubre una superficie aproximada de 2.300.000Ha. En el período de enero a septiembre 2020 se quemaron 328.995 Ha, lo que representa aproximadamente el 14% del territorio PIECAS-DP.

Entre los principales logros que se han alcanzado con la implementación del PIECA se puede destacar:

  • Generó una Línea de Base Ambiental del Delta del Paraná que compila, analiza y resume
    información ambiental, socioeconómica y político-institucional de la región del Delta del
    Paraná, dispersa en diversas instituciones académicas, gubernamentales y organizaciones
    de la sociedad civil. Esta información fue sintetizada para hacerla accesible a los diferentes
    actores participantes del proceso PIECAS-DP.
  • Fue objeto de un proceso de Evaluación Ambiental Estratégica Preliminar (2011) para la
    formulación del Plan PIECAS-DP (2014) el cual establece una serie de lineamientos y recomendaciones, y formula los contenidos del Plan (propuestas y acciones prioritarias). Tales
    lineamientos reconocen que las intervenciones en infraestructura u originadas en actividades productivas deben adecuarse a las condiciones ecológicas y a la dinámica hídrica del
    Delta, desarrollarse de manera compatible con el mantenimiento de las funciones ecosistémicas de sus humedales y atender las necesidades de la población local y la equidad social.
  • Elaboró un anteproyecto de Ley de Presupuestos Mínimos del PIECAS-DP.
    La provincia de Entre Ríos elaboró un Plan de Gestión del Delta (2016), en base a lineamientos y recomendaciones del PIECAS-DP que contiene directrices de ordenamiento ambiental
    territorial del Delta entrerriano y un anteproyecto de ley para la implementación de dicho
    ordenamiento.

Tras la coyuntura de incendios, en el marco del PIECAS-DP se prevé continuar
con el trabajo de planificación entre las tres provincias, los municipios y la Nación
para la sostenibilidad del uso de los recursos naturales y la realización de las
diferentes actividades productivas en el Delta, atendiendo al desarrollo
sostenible de las comunidades que lo habitan y que lo circundan, que
mayoritariamente se benefician de sus servicios ecosistémicos, pero también
padecen las consecuencias cuando este territorio es maltratado o descuidado.

Según informa el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en 2021 aumentó 7 veces
el presupuesto destinado al Servicio Nacional de Manejo del Fuego.

En el mundo actual las politicas ambientales se han tornado fundamentales, debido a los desastres ecologicos que se producen por la acción del hombre. Una de estas problematicas es los incendios forestales. Por ello resulta auspicioso que los presupuestos tendientes a evitar y controlar los focos igneos se aumenten, sin dejar de lado la difusión de las consecuencias derivadas de estas problematicas, para lograr concientizar a la sociedad.